“Jack Keane, General retirado, muy cercano a Hillary
Clinton, le advirtió que la estrategia seguida en Afganistán era incorrecta, que el elevado número de
víctimas no iba a poner fin a la insurgencia, que esto tenía el efecto
contrario, que la única salida era una ofensiva contrainsurgente intensiva para
proteger a los afganos. McKiernan no
estaba interactuando con los gobernadores de las provincias. Keane le expresó
que se recurría mucho a la lucha antiterrorista y la estrategia contrainsurgente no marchaba a la par.
“Keane le propuso sustituir
a McKiernan por el Teniente General Lloyd Austin III, segundo al mando en Irak;
y también propuso a McChrystal, agregando que éste era, sin dudas, el mejor candidato.
“McChrystal había
organizado buenas campañas antiterroristas en Irak, pero los éxitos tácticos
no se traducían en victorias estratégicas. Es por ello que la contrainsurgencia
era necesaria.