“Al asumir el cargo como
director de la CIA, Hayden había heredado una
organización que, según él, padecía del ‘síndrome del niño golpeado’.
“Obama lo había convocado
para una reunión de información sobre
las operaciones encubiertas. Hayden
consideró que ésta era la oportunidad de probar cuán graves eran las amenazas y
cuán seriamente se las tomaba la
CIA. Se refirió a 14 operaciones
altamente secretas, cuyo objetivo era
llevar a cabo operaciones clandestinas y letales contra el terrorismo, impedir que Irán
desarrollara armas nucleares, disuadir a Corea del Norte de no fabricar
más armas nucleares, llevar a cabo operaciones contra la
proliferación en otros países, operar de manera
independiente o en apoyo a los Estados Unidos en Afganistán, aplicar una serie de
operaciones letales y otros programas en Irak, apoyar los esfuerzos
clandestinos en aras de detener el genocidio en la región sudanesa de Darfur, brindarle a Turquía
información de inteligencia para que impida que el Partido de los Trabajadores
en el Kurdistán establezcan un enclave separatista dentro de Turquía.
“El 5 de enero de 2009 Hayden se entera, por un artículo
publicado por la versión en línea del diario The Washington Post, que había sido sustituido como director de la
CIA y en su lugar habían nombrado a Leon Panetta. Hayden consideraba que ser reemplazado por un
político era una humillación personal.
Panetta posee habilidades para construir relaciones personales. Hayden, en su encuentro con
Panetta, le advierte: 1) Usted es el comandante de la nación en la guerra
global contra el terrorismo. 2) Cuenta con el mejor personal del gobierno
federal. 3) He leído algunos de sus
artículos; no vuelva a utilizar las palabras CIA y tortura en el mismo
párrafo. La tortura es una felonía. Puede no gustarte pero no digas nunca que hay
tortura. Legalmente la
CIA no ha torturado a nadie.
McConnell le advirtió a Panetta: ‘Tienes que entender la batalla que vas
a tener que librar con la CIA, porque ellos te ven como si fueras el enemigo.’